lunes, 26 de septiembre de 2011

TRANSITANDO EL DUELO

SUPERANDO LAS PERDIDAS

LOS DUELOS: el duelo es una sensación normal de dolor ante una pérdida y hay una lucha interna entre dos partes". Una que acepta y otra que no.
Es un proceso que incluye emociones como el dolor, la rabia, la pena o la paz, pero cuando este proceso natural de duelo se estanca, se puede producir la anulación del proceso de duelo y la personas pueden enfermar. Estas interrupciones se pueden reflejar en manifestaciones como "no pasó nada," o "se murió, ya está".
Todos hemos experimentado alguna pérdida en la vida sea de familiares, de amigos, novios, esposos o pareja, hijos, y cuando hablamos de pérdidas no nos referimos solamente a los que ya no están con nosotros porque han muerto sino a aquellos y aquello que por uno u otro motivo se ha ido.  Así, los divorcios, las mudanzas, los cambios de colegio, los desarraigos, los fracasos,  también son pérdidas.
EL DOLOR es una experiencia única de  quien la vive, no hay recetas generales ni mágicas, es difícil ponerse en los zapatos del otro, cada persona vive su dolor ante la pérdida de maneras diferentes e igualmente valiosas.
Hoy me atrevo a hablar desde mi experiencia personal para compartir algunas cosas y otras desde el punto de vista de la psicología de la mano de alguno que sabe un poco más que yo.
Uno puede tratar de comprender lo que el otro está pasando pero nunca llegará a sentir lo que siente el corazón del otro, pero una cosa he aprendido, y es que el dolor no hay que guardarlo o esconderlo, tampoco hay que justificarlo ni dar explicaciones, solo hay que ESCUCHARLO, AGOTARLO Y SOLTARLO.  Si, porque el dolor que tienes dentro de tu corazón llegado un momento DEBE SALIR, Y TU DEBES DEJARLO SALIR PARA QUE TU HERIDA SANE.
Como seres humanos nos relacionamos con las cosas y las personas a través de  lo afectivo, establecemos con ellos un vínculo afectivo y no sólo eso también depositamos en ellos expectativas, ilusiones, confianza, amistad, amor, esperanza.  Por eso cuando parte un ser querido sentimos que algo de nosotros también se va, se muere.  Y cuanto más lo amamos, más dolerá. De esta manera cuanto más fuerte e intenso sea el vínculo, más profundo será el dolor ante la pérdida.
Ante la pérdida de un ser querido hay un proceso normal de duelo que cumple las siguientes etapas:
  • .    El reconocimiento de la pérdida

  • .    El duelo propiamente dicho
  • .    La vuelta a la vida

Sin embargo hay diferentes tipos de duelo:

·         El duelo patológico, éste se da cuando la aceptación de la pérdida no llega, y puede revestir dos formas, una es la negación: entonces la persona hace como que no pasó nada; la otra es la intensificación del duelo: es el otro extremo, la persona queda sumida en un dolor intenso por tiempo indeterminado, y extenso.

·         La anulación del duelo, se da cuando la persona que sufre la pérdida es incapaz de expresar emocionalmente su dolor. Entonces, lo reprime, no lo muestra, se lo traga, no llora, no se permiten sentir tristeza, ni dolor.  Muchos como un mandato social, por ejemplo para el varón, piensan que los hombres deben ser duros, no llorar, que tal cosa sería un signo de debilidad.   El peligro es que si no se canaliza ese dolor, terminará enfermando al cuerpo y lastimando su alma.
·         El duelo intensificado.  Se da cuando la persona expresa su dolor y se queda en el dolor, provocando depresión, melancolía crónica, la persona no puede controlar su pena, y se va aislando, no quiere tratar con otros, se encierra a llorar su dolor, y esto se da por un período demasiado largo, puede ser el resto de su vida,  y eso lo llevará a una profunda depresión donde perderá las ganas de vivir y de mirar hacia adelante, incluso puede llevarle a ideas suicidas.

·         Duelo ambiguo.  Es cuando no se sabe si la persona murió o no. Es el que padece quien tiene un familiar desaparecido, o quien es un hijo adoptivo, o bien quien ha perdido contacto con su familia o sus afectos por diferentes circunstancias.

Nadie nos ha enseñado como afrontar las pérdidas, aprendemos sobre la marcha, muchas veces nos dicen que el tiempo curará las heridas, pero sin embargo podemos pasarnos la vida llorando nuestras pérdidas. Se nos dice que seamos fuertes, y uno interpreta que entonces no ha de llorar, que no se ha de quebrar que no ha de enojarse , pero ser fuerte es otra cosa, es llorar nuestro dolor, tomarnos el tiempo para aceptar esa pérdida y  poder sobreponerse a la perdida y seguir adelante.
Otros nos dicen que el distraernos ayuda, la distracción hace precisamente eso, distrae, nos mantiene la atención en otra cosa, pero no cura la herida. A veces uno siente culpa de ir al cine o de salir con amigos, de tener un tiempo de placer, sin embargo esas cosas no harán que lo que hemos perdido vuelva, por tanto, por que privarnos de ellas.
NECESITAMOS SOLTAR EL DOLOR Y A ESOS SERES QUERIDOS  QUE YA NO ESTAN CON NOSOTROS. Una cosa es el recuerdo y otra es la esclavitud al dolor que nos anula, que nos ata y nos invita dejarnos morir con el que se fue.

EL DOLOR DEL DUELO ES UN PROCESO. Y NECESITAMOS DARNOS EL TIEMPO Y EL LUGAR PARA PODER SENTIR ESE DOLOR Y UN DIA DEJARLO IR.
Toda pérdida del pasado sin cerrar se transforma en un peso que no nos deja levantar vuelo ni avanzar, por eso llegado un punto hemos de cerrar la herida.
Ahora, los que estamos del otro lado, mirando al que sufre, al que está transitando el duelo, y nos preguntamos que hacer, como ayudar?, como consolar?  No es sencillo, porque quizá todo lo que podamos hacer al otro no le sirva de mucho, pero hay algo que uno puede hacer y es simplemente ESTAR AHÍ, ACOMPAÑAR, ESCUCHAR SIN JUZGAR, PERMANECER JUNTO A ESA PERSONA Y AUNQUE FISICAMENTE NO PODAMOS ESTAR CON ELLA TODO EL DIA, HACERLE SABER QUE PUEDE CONTAR CON NOSOTROS.  QUIZA TAN SOLO LLAMARLA O MANDARLE UN MENSAJE DE TEXTO A DIARIO, DARLE UN ABRAZO, UN BESO, TENER ALGUN GESTO DE CARIÑO. OFRECERLE UNA MANO EN ALGO UTIL.  PERO SIEMPRE RESPETANDO EL TIEMPO Y EL DOLOR DEL OTRO.
Ahora ya para ir finalizando, hay algunas cosas que de pronto hacen que la persona quede atada a un duelo patológico, y son la culpa y la falta de perdón.  Hay personas que se culpan por la pérdida,  o que no se perdonan no haber dicho, o haber dicho, o no haber hecho, u otras cosas.  Es importante perdonar y perdonarse, es un acto liberador, y es importante declarar cosas emocionalmente importantes, darle un sentido nuevo a la vida, nuevos proyectos, cosas que nos motiven a levantarnos y volver a caminar el camino.

Elisabeth Kübler-Ross decía que “no hay nada malo en expresar nuestro dolor, pero si nos aferramos a él se convierte en un castigo que nos imponemos a nosotros mismos”

Y voy a terminar con unas palabras de Helen Steiner “así que descansa, relájate, y fortalécete.  Suéltate y deja que Dios lleve tu carga.  Tu trabajo no está terminado, sólo has llegado a una curva en el camino

miércoles, 26 de enero de 2011

LOS HIJOS COMO BENDICIÓN DE DIOS


Bendiciones hay muchas, la luz es una bendición, el agua es otra, la amistad es una más, la comida, el aire, la vida, el encanto, los colores y los sabores, las flores y los niños. Nuestros niños son bendiciones del Señor.

A veces por lo que ellos hacen no vemos a los hijos como bendiciones pero lo son.

Ilustraremos esto a través de esta breve historia, uno de nuestros amigos, llamado David, tiene dos hijos pequeños de cinco y siete años. Un día, enseñaba a su hijo de siete años como pasar la máquina de cortar el césped al jardín de la casa cuando su esposa Jan lo llamó para hacerle una pregunta. Mientras David dió vuelta para contestarle, el hijo empujó la máquina a través del macizo de flores, y dejó marcado un sendero de más de medio metro de ancho. Cuando David se volvió y vio lo que había sucedido, empezó a perder el control, pues había dedicado mucho tiempo y esfuerzo para lograr que esos canteros de flores fueran la envidia del vecindario. Entonces empezó a levantar la voz al niño, su esposa se acercó de inmediato, colocó la mano en su hombro y le dijo: “David, recuerda por favor, criamos niños, no flores”. La esposa le hizo recordar a David cuán importante es recordar nuestras prioridades.

Los niños y su autoestima son más importantes que cualquier objeto que pudieran romper o destruir. El vidrio de la ventana que rompió una pelota de fútbol, la lámpara que derribó un niño descuidado o el plato que cayó en la cocina ya están rotos. Las flores ya murieron. Hoy debemos recordar no aumentar la destrucción quebrantando el espíritu del niño y reprimiendo su energía y vigor. Porque los niños son bendiciones del Señor.

Cuando sonríe un niño es como si el cielo sonriera. Cuando llora un niño es como el cielo llorara.

Este es un buen día para volver a disfrutar de las bendiciones del Señor y esas bendiciones no tengo que buscarlas lejos de mi hogar, esas bendiciones corren, gritan, rompen vidrios y quiebran platos, son bendiciones con la cara sucia y el pelo desgreñado. Son bendiciones del Señor y hoy quiero gozarme en esas bendiciones increíbles y llenas de vigor.

Gracias Señor por tus bendiciones. Se que a veces no he visto a mis niños como bendiciones pero en este día no solo quiero verlos como bendiciones sino que quiero disfrutar de esas bendiciones que tienen un precio muy grande. Gracias Señor por ellos. Amén.

Dr. Serafín Contreras Galeano.
www.serafincontreras.com

miércoles, 5 de enero de 2011

EL TIEMPO Y LA FELICIDAD

El saber popular y algunos proverbios bíblicos afirman que existen al menos cuatro cosas que no se pueden recuperar:
  • una piedra luego de ser echada al mar
  • una palabra luego de ser dicha
  • una oportunidad perdida
  • EL TIEMPO desaprovechado


Muchas veces no somos conscientes de lo que tenemos hasta que lo perdemos. No valoramos al que esta a nuestro lado, porque siempre estuvo ahí, y lo sigue estando. No reconocemos los gestos de otros porque nos creemos merecedores de ellos o porque nos acostumbramos a recibirlos con tanta habitualidad que ya ni los registramos. No le decimos a los que amamos que los amamos porque presuponemos que ya lo saben, no nos sinceramos con nuestros afectos por temor a perderlos, por no ofenderlos, porque ya se dará la oportunidad de hablar al respecto.
El TIEMPO pasa, y lo dejamos pasar, y pensamos que hoy es temprano, pero quizá mañana sea tarde. Los afanes de este mundo, y las vicisitudes del cotidiano vivir nos hacen esclavos del tiempo. Sin embargo, somos hijos de Dios y participantes de su naturaleza, un Dios que tiene como marco la Eternidad. Como dice el libro de Eclesiastes "todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del sol tiene su hora". Tenemos que aprender a esperar "los tiempos de Dios", pero también aprender a aprovechar el tiempo que Dios nos da tomándonos el tiempo para decir, para reflexionar, para reconocer, para amar, para abrazar, para conversar, para admirar y para vivir y disfrutar las cosas hermosas que el Señor nos ha dado en esta vida.
TOMARNOS EL TIEMPO, CONSTRUIR ESPACIOS PARA EXPRESAR LO QUE SENTIMOS ES PARTE DE LA FELICIDAD QUE TANTO BUSCAMOS, APRENDAMOS A SER FELICES VALORANDO LAS PEQUEÑAS COSAS DE CADA DÍA Y SEAMOS AGRADECIDOS. EL AGRADECIMIENTO GRATIFICA EL ESPÍRITU Y ENNOBLECE LOS SENTIMIENTOS. Y TODO ESTO ENRIQUECE LA CONSTRUCCIÓN Y FORTALECIMIENTO DE VÍNCULOS SANOS.
JESUCRISTO TE BENDIGA .


miércoles, 1 de diciembre de 2010


¿COMO ACTUAR CON LOS HIJOS ADOLESCENTES?

Ser padres no es tarea fácil, y mucho menos si de adolescentes se trata.
Los adolescentes están en pleno cambio, los padres dejan e ser sus idolos, para transformarse en, extraños que no los comprenden.
Nunca o la mayoría de las veces, los adolescentes piden ayuda a sus madres o padres, pero eso no quiere decir que no la necesiten.
Es un momento en la vida de los chicos que necesitan su espacio, independencia, pero también limites y firmeza de parte de los padres.

La generación del momento, tiene un fuerte enemigo que es ” la droga”.
Es fundamental tratar de tener una relación basada en la confianza, para poder ayudarlos cuando están con problemas, si no confían en la madre o padre, se abre un abismo que muchas veces es muy difícil revertir.
Hay que estar atentos a los cambios, ya sea de humor, hábitos, horarios y amistades, ya que es una etapa en la que están muy vulnerables, y por lo tanto expuestos a los peligros que acechan a los jóvenes.
Una buena comunicación, inclusive un poco de complicidad, crea un vinculo importante para que se puedan abrir y pedir ayuda cuando la necesitan.
La comunicación debe de fomentarse desde muy pequeños, porque una vez que llegan a la adolescencia, si no existe, es muy dificil que de golpe, nuestros hijos sientan un lazo que nunca existió.

La paciencia es fundamental, seguro que habrá peleas, y es sano que las tengan, siempre que estas no salgan de los limites.
Si bien los cambios de conducta son normales, no deben de ser más que parte de una transición,si estos cambios son preocupantes para los padres, deben de tomar medidas inclusive consultar a un profesional si no pueden solucionar los problemas solos.
Hay que tener paciencia, pero, no olvidarse que los adolescentes aunque no lo expresen piden limites a gritos, hay que saber marcarlos y mantenerse firmes, solo así podremos ayudarlos.

SIGAMOS HABLANDO DE LA ADOLESCENCIA



SIGAMOS HABLANDO DE LA ADOLESCENCIA

Y siguen los cambios

Ahora sus hijos se enfrentan a un nuevo mundo: el Colegio o Secundaria.

En un principio dijimos que estando en la escuela se sienten seguros, por ser los más grandes, y llegan a cumplir todas sus expectativas hasta el día de su graduación, donde se convierten en las ESTRELLAS, pero por pasar este gran evento caen en un gran hueco.

. He escuchado historias de cantantes famosos, donde cuentan que después de un gran espectáculo, donde son el número 1, al terminar el evento, y volver a su vida normal, sienten que caen de una nube en caída libre, y entran en soledad y depresión por unos días.

. Pues esto mismo les sucede a los adolescentes, están en las nubes al llegar al máximo de la escuela, pero cuando ingresan a la secundaria, y se dan cuenta que ya NO son las estrellas, que más bien son los bebés, esto es un golpe muy grande para ellos, es empezar de cero, y es la primera vez de muchas veces que les tocará vivirlo, sin agregar que ya su situación por sus cambios físicos los tiene preocupados.

. Ahora empezarán una vida totalmente distinta a la que estaban acostumbrados, ya no tendrán una maestra que los conocía tan bien y a la cual sólo tenían que rendir cuentas, ahora tendrán más de 13 o más profesores en algunos casos, sus horarios de estudio son más largos, y los simples conocimientos que tenían se verán invadidos por problemas de algoritmos, geometría, química, física y demás…. agregando que tendrán más tareas, más trabajos…

Podría seguir escribiendo muchísimas más cosas que les suceden en esta etapa, que han empezado a descubrir y que muchas veces les llenará de satisfacción y muchas otras de sufrimiento.

. Usted mismo podría participar, con todas las experiencias que ha tenido con su hijo (a), o a la de menos podrá recordar las mismas experiencias suyas durante su adolescencia. En particular recuerdo una que cambio mi vida, en la que además de estar atravesando las etapas arriba expuestas, me tuve que enfrentar a la muerte repentina de mi padre a los 14 años. Cree que es esto fácil para una adolescente?, verdad que no, y no sólo es difícil la muerte de un ser tan especial, sino que la vida inmediatamente cambia, tanto afectiva como económicamente.

. Cuantos adolescentes no pasan por eso hoy en día y sabe cual es la diferencia para que puedan culminar con golpes y raspaduras pero también con éxito esta etapa tan difícil, unos padres que sepan estar ahí, para ir de su mano, que les brinden su hombro para llorar por un primer amor perdido, o solamente que estén ahí cuando ellos mismos no saben que tienen.

. Ahora, todavía dirás: AUXILIO tengo un hijo adolescente!, o más bien escucharás un clamor de un hijo que pide AUXILIO, porque no sabe que pasa, porque su cuerpo ha empezado a cambiar sin solicitarlo, porque todo cae de sus manos que al crecer se han puesto un poco torpes, o porque sus compañeros se burlan por el tamaño de su busto, o porque es muy bajo, o porque cuando habla su voz se quiebra y se le va, o porque se enfrenta a un mundo donde el que sobrevive es el más fuerte, si se puede explicar así el colegio, y aparte puede estar pasando un divorcio de sus padres, la muerte de un ser querido, el cambio de residencia a una ciudad lejana o a otro país, o que más?, usted también puede agregar más de estas preguntas si las hace pensando en su hijo (a).

Es hora de que velemos por nuestros hijos adolescentes, de que seamos sus amigos que los escuchemos y aconsejemos, es hora de darles confianza para que puedan acercarse a nosotros y decirnos lo que pueden estar pasando, sintiendo o viviendo.

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Estamos a tiempo, no esperemos a que sucedan las desgracias que hemos escuchado y visto en las noticias o las de otras personas, somos nosotros los que tenemos la mayor respuesta a las necesidades de ellos, y para las que no tenemos, busquémoslas juntos.

Señor, gracias por la vida de mi hijo (a), y gracias por dejarme vivir junto a él esta etapa tan importante, sabemos que no tenemos soluciones para todo lo que esta pasando ni para lo que vendrá, pero tú si las tienes, por eso te pedimos tu dirección para que mi hijo(a), pueda crecer en sabiduría, estatura y gracia para tí y para los que le rodean. Enséñanos a ser el padre que tú eres y enséñanos a amarlos, como tú nos amas. Los ponemos en tus manos y quedamos en tus manos también para que tú nos guíes en todo. Gracias Señor. Amén.

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Autora: Andrea Carrillo de Contreras (tomado de Renuevo de Plenitud)

¡¡¡¡SOCORROOOO!!! TENGO UN HIJO ADOLESCENTE


¡¡¡SOCORRO!!!! TENGO UN HIJO ADOLESCENTE.

Se identifica con esta frase?, Ha llegado a buscar ayuda por la situación con su hijo (a) adolescente? Pues permítame decirle que no es la única persona que ha pensado en esto. La mayoría de los padres con hijos adolescentes, están igual de preocupados que usted, y con mucha razón, por el hecho de no saber qué es lo que pasa con sus hijos, y qué es lo que ha sucedido con los que hasta hace poco eran unos niños tiernos y predecibles?.

Ahora lo que más debe interesarnos, es que quienes están aún más preocupados son sus propios hijos adolescentes. Sabía usted esto? Si usted siente preocupación, imagínese la que están sintiendo ellos, incluso la ansiedad que les causa esta etapa tan decisiva en sus vidas.

Tal vez no recuerde bien su etapa de adolescencia, pero sería bueno que le pregunte a sus padres, qué recuerdan de los cambios que vivieron con usted?

. Ahora, quisiera poder ayudarle a que entienda un poco lo que esta sucediendo con su hijo (a) adolescente:

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Empiezan los cambios

A partir de los 11 años aproximadamente, incluso antes, el niño empieza a cambiar no sólo en su manera de comportarse, sino también en su físico

Antes de esta edad eran NIÑOS felices, para los cuales su preocupación principal era jugar, comer, dormir y estudiar cuando se le obligaba en muchos casos. En esta etapa se encontraban aún en la escuela, en un medio que ya no les era tan emocionante como en 1 ºaño, pero si un medio donde eran los más grandes, (6º año) y con más experiencias. En esa época, casi todo era predecible para ellos, se sentían tan seguros que nada les preocupaba, hasta que la mayoría empieza a sufrir cambios físicos que los desconciertan, y que a la vez no saben como decirles a sus padres que les esta pasando..

Estos cambios en algunos niños empiezan a muy temprana edad, donde ninguno de sus compañeros o amigos los han experimentado, lo cual les llena de vergüenza y hace que se comporten extrañamente incluso hacia sus compañeros, sobretodo en el caso de las mujeres que desarrollan a edad temprana. Trate de observar a las niñas, que han empezado a cambiar en su físico, con la relación de sus compañeros cómo se burlan de éstas, sin saber que ellos mismo pasaran en un momento dado por esta etapa.

. Recuerdo la primera vez que fui maestra de 5º y 6º año, como las niñas tratan de ocultar sus cambios con sweaters largos y anchos, aunque estén muriendo del calor, y como sus compañeros (as) son tan crueles, para burlarse de ellas, por su tamaño, por su ropa, e incluso porque tienen busto.

Ahora todos pasarán por esa etapa, algunos más rápido , otros más lento que todos los demás, y para éstos también es un gran problema, pues cuando ya todos sus compañeros han desarrollado o por lo menos han iniciado la etapa del desarrollo, estos OTROS, siguen siendo niños, lo cual también les causa ansiedad y hasta depresión.

Esto es uno de los primeros problemas que pasan sus hijos al iniciarse esta etapa de cambios.

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martes, 14 de julio de 2009

¿Qué hacer con la personalidad de mis hijos?


Elegimos este tema como el primero para tratar porque hemos escuchado a muchos padres decir que sus hijos tienen una personalidad difícil, que resulta complicado saber que es lo que quieren, que no saben exactamente cómo tratarlos (especialmente cuando llegan a la adolescencia) y que no logran explicarse porqué "su carácter" es de tal o cual manera. Un primer paso para intentar entenderlos es quizás empezar por darnos cuenta, como quien se mira en el espejo, cuánto de nosotros mismos está presente en sus rasgos de personalidad. La primera reacción ante este ejercicio será empezar a buscar semejanzas familiares como quien trata de observar si la forma de la nariz de la abuela o el lunar del tío aparecen en el bebé recién nacido.Pero quizás este ejercicio de autoobservación resulte más efectivo si hacemos algo distinto a tratar de identificar rasgos de personalidad "heredados".

Para intentar explicar el origen de la personalidad algunas teorías psicológicas ponen más énfasis en la herencia, otras lo hacen en el medio ambiente y las experiencias infantiles, pero desde cualquiera sea la perspectiva teórica que adoptemos, es indudable que las vivencias que tenemos en nuestra educación infantil y crianza familiar tienen un impacto directo sobre la manera en que pensamos, actuamos y sentimos. Si tenemos esto claro, nos daremos cuenta que no es tan útil analizar cuánto de mi o de mi pareja ha heredado este chico malhumorado o esta jovencita de personalidad rebelde, y en cambio puede resultar más efectivo analizar la manera en que hoy estamos permitiendo que su personalidad se desarrolle, propiciando que sus rasgos positivos tomen la forma indicada y sus rasgos más débiles se fortalezcan.

La mejor noticia cuando empezamos a ver las cosas de esta manera, es que tenemos mucho para hacer como padres, porque nuestros hijos aún están terminando de formar sus personalidad(!!), (a diferencia de los adultos que ya la tenemos consolidada), y por eso el efecto de lo que hacemos, decimos (o dejamos de decir!!) es enorme, ya que será un ejemplo.. o un contraejemplo de la manera en que la vida debe afrontarse.

Es reconfortante saber que podemos romper las barreras de esa personalidad que creíamos totalmente "heredada" (y por lo tanto casi inmodificable.. casi como el color de los ojos!) y empezar desde hoy a incidir positivamente en el futuro de nuestros hijos.
Estamos a tiempo!!!



¿Sabías que La Biblia tiene cosas muy interesantes para decirnos sobre este tema?

  • Nos habla de la importancia que tiene cada palabra que decimos a los demás...

..."Quien piensa bien las cosas, se fija en lo que dice; quien se fija en lo que dice, convence mejor. Las palabras amables son como la miel: endulzan lavida y sanan el cuerpo"

(Proverbios 16:23-24 NVI)

  • También nos previene acerca de examinar todo el tiempo nuestra forma de ser...

..."Quien nocontrola su carácter es como una ciudad sin protección" (Proverbios 25:28 NVI)

"El que tarda en airarse es grande en entendimiento, más el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad" (Proverbios 14:29)

  • Y lo mejor de todo es que aún hay tiempo para empezar a hacer cambios ("Corrige a tu hijo antes de que sea muy tarde"), así que no olvidemos que...

............"Dios bendice a los hijos del hombre honrado, cuando ellos siguen su ejemplo"

(Proverbios 20:7)

EN NUESTRAS PRÓXIMAS ENTRADAS PROFUNDIZAREMOS SOBRE ESTRATEGIAS PARA AYUDAR A NUESTROS HIJOS SEGUN SUS RASGOS DE PERSONALIDAD.

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